La inmunidad de los peces
La inmunidad es un mecanismo de defensa basado en un atavismo nutricional.

Dicho de otro modo, los organismos pluricelulares más primitivos debieron aprender a distinguir entre sus propias células y células que no pertenecían a su organismo a fin de no digerirse a sí mismos. Para que esto fuera posible seguramente debieron crear células especializadas que tenían la capacidad de crear algún tipo de elemento distintivo o de diferenciación.
La evolución llevó al perfeccionamiento de las funciones de éste tipo de células, las cuales se encuentran muy desarrolladas en los animales superiores o vertebrados.
En la actualidad el mecanismo inmunitario lo constituyen dos grupos de células de las cuales uno se encuentra en la sangre y otro diseminado por todo el organismo.
¿Qué es la inmunidad?
No es otra cosa que la capacidad del organismo para producir ciertas reacciones a la introducción en el cuerpo de microorganismos o material biológico extraño. Pero el sistema inmunitario es más complejo, ya que cuenta con barreras físicas que, en los peces, están constituidas por la piel, la mucosa protectora cutánea o externa, y la mucosa gastrointestinal que recubre el tracto digestivo y que posee un pH tan bajo que impide la proliferación de cualquier tipo de microorganismos ajeno al sistema digestivo. La inmunidad, en síntesis, se debe a la acción de ciertas células especializadas que se localizan en la sangre y otras que se distribuyen en todo el cuerpo.
La Sangre
La sangre es un fluido muy complejo, compuesto por sustancias orgánicas y sustancias inorgánicas disueltas y en suspensión. También está compuesta por tres tipos de células denominadas glóbulos rojos ( eritrocitos ), glóbulos blancos ( leucocitos ) y plaquetas.
Fuente: El Acuarista